Estos personajes nos demuestran que en la vida no hay Nada imposible

Estos personajes nos demuestran que en la vida no hay Nada imposible

Ludwig van Beethoven, Albert Einstein, Miguel de Cervantes Saavedra... escuchamos estos nombres desde la infancia. Pero pocos conocen las dificultades que pasaron en la vida. Lograron tener éxito gracias a su fuerza de voluntad.
Sonrie Para Vivir Mejor comparte las historias de estos personajes que le demostraron al mundo que para aquellos que creen en sí mismos no existe barrera alguna.

Marlee Matlin




A la edad de tan solo un año y medio, Marlee quedó sorda. El lema de su vida es «Lo único que no sé hacer es oír». En la infancia, a pesar de los consejos de los doctores, sus padres la inscribieron en una escuela común (en lugar de un establecimiento especial para niños con deficiencia auditiva), y con ayuda de programas especiales con el tiempo se adaptó. Gracias a esto, ha tenido una vida normal, se convirtió en actriz e incluso obtuvo un premio Óscar. Marlee a menudo dice: «Hago todo para que la gente entienda lo que me enseñaron mis padres: que los sordos no solo merecen respeto sino también ser escuchados».

Nick Vujicic




«No necesito piernas ni brazos. Necesito la vida. ¡Y no rendirme jamás!», este lema le ayudó a convertirse en uno de los oradores motivacionales más famosos, graduarse de una escuela de economía, casarse y tener dos hijos. Nick heredó la fuerza de voluntad de su madre. En una de las entrevistas dijo que sus palabras determinaron toda su vida: «Nick -decía ella-, debes jugar con niños normales porque eres normal. Sí, te falta algo pero eso no importa».
Escribe libros, canta, practica surfismo y juega golf. A menudo viaja por el mundo dando conferencias motivacionales para ayudarles a los jóvenes a encontrar el sentido de la vida, realizar y desarrollar sus habilidades y talentos.

Stephen Hawking




En la universidad, Stephen empezó a mostrar síntomas de esclerosis lateral amiotrófica. La enfermedad avanzaba, al cabo de algunos años quedó totalmente inmóvil, y después de una cirugía en la garganta perdió la habilidad de hablar. Sin embargo, esto no le impidió casarse 2 veces, educar a tres hijos y ser uno de los científicos más reconocidos de la actualidad.
Ahora es uno de los físicos teóricos mas influyentes. Según él, logró tener éxito en gran medida gracias a su padecimiento: «Antes la vida me parecía aburrida. Ahora definitivamente soy más feliz. La perspectiva de morir joven me hizo entender que la vida vale la pena. ¡Hay tantas cosas que se pueden hacer!»

Frida Kahlo


Frida Kahlo, la formidable artista mexicana que se volvió famosa gracias a sus extraordinarias pinturas. A la edad de 6 años se enfermó de poliomielitis, debido a ese padecimiento una de sus piernas se volvió más delgada que la otra. En ese momento empezó a formarse su personalidad determinada. Para superar las burlas de sus compañeros, la niña empezó a practicar natación, bailes, fútbol y boxeo.
En la edad adolescente Frida tuvo un accidente automovilístico, por lo cual sufrió fuertes dolores en la columna vertebral por el resto de su vida. Después del accidente, la joven pasó varios meses en cama. En ese tiempo pintaba cuadros, en su mayoría, autorretratos. Ahora las obras de Frida Kahlo cuestan millones de dólares.

Ray Charles


Ray Charles, el legendario músico estadounidense que ganó 12 premios Grammy. En la infancia empezó a perder la vista y para los 7 años quedó completamente ciego. Cuando Ray tenía 15 años, su madre falleció. Durante muchos días el joven no podía dormir, comer ni hablar. Estaba seguro de que se volvería loco. Cuando salió de la depresión, se dio cuenta de que al superar esa tragedia podía superar cualquier cosa.
A los 17 años, el músico empezó a grabar sus primeras canciones al estilo del soul, jazz y R&B. Ahora muchos consideran a Ray Charles una leyenda, sus obras incluso están incluidas en la Biblioteca del Congreso de los Estados Unidos. En 2006, después de la muerte del músico, la revista Rolling Stone incluyó a Ray Charles en la lista de los 100 artistas más grandes de todos los tiempos ocupando el número 10.

Franklin D. Roosevelt


A los 39 años de edad se enfermó de poliomielitis. El tratamiento que duró muchos años, no le ayudó, y el futuro presidente quedó en silla de ruedas. Después de que se diera cuenta de lo serio que era su padecimiento, nadie jamás escuchó ninguna queja de su parte. Tras reunir toda su fuerza de voluntad, Roosevelt intentaba aprender a caminar, usando muletas y aparatos ortopédicos, pero sin resultado alguno. A pesar de su enfermedad, llegó a ser presidente de Estados Unidos. «El único límite para nuestros logros de mañana está en nuestras dudas de hoy», decía Roosevelt.

Helen Adams Keller


Al cumplir 1 año y 7 meses Helen Keller sufrió una enfermedad grave, y por ello perdió la visión y la audición. Sin embargo, esto no quebrantó su espíritu, supo realizar su sueño y convertirse en escritora; bajo su nombre se publicaron algunos libros y más de 400 artículos. Se convirtió en la primera persona sordociega en obtener un título universitario. Además, Keller participó activamente en la política, luchó por los derechos de las mujeres y los obreros.
Helen Keller logró tener éxito gracias a su personalidad fuerte y a su curiosidad. Solía decir: «Cuando una puerta de felicidad se cierra, se abre otra; pero a menudo no la vemos porque seguimos mirando la puerta cerrada».

Miguel de Cervantes




Miguel de Cervantes Saavedra en su juventud fue militar. A los 24 años, en la batalla de Lepanto, perdió su brazo izquierdo. Cuatro años después, fue capturado en Argelia y pasó cinco años en prisión lejos de su país natal. Solo después de que lo liberaran, pudo regresar a la vida normal y empezar su actividad literaria. Su novela «El Quijote» se considera una de las obras más grandes de la literatura mundial.

Ludwig van Beethoven


A los 26 años Ludwig empezó a perder la audición. Sin embargo, esto no le impidió componer música. Cuando casi dejó de oír, escribió «Claro de Luna», y siendo totalmente sordo, «Para Elisa» (aquella que suena en cajas musicales).
Gracias a su personalidad fuerte y a su gran talento, aprendió a escuchar la música en su interior, y luego de componer la sinfonía número 9, dirigió un concierto. Después del triunfo, lloró. «Para una persona con talento y pasión por su trabajo, no existe ninguna barrera», repetía Beethoven.

Albert Einstein


Cuando Albert Einstein era pequeño, resultaba difícil suponer que lograría tener éxito en su vida. Hasta los 3 años de edad Albert no sabía hablar, padecía de autismo y dislexia. En muchas ocasiones faltaba a clases, por lo cual jamás recibió su certificado de graduado. Para demostrarles a sus padres que no era tonto, Einstein se preparó por su cuenta y en un segundo intento logró ingresar al Instituto Politécnico de Zurich.
Albert solía decir: «Todos somos genios. Pero si juzgas a un pez por su habilidad de trepar árboles, vivirá toda su vida pensando que es un inútil».

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