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Test: ¿Qué tan fácil es engañar tus ojos?

Últimamente en Internet son populares las ilusiones ópticas: imágenes que cada persona ve de distinta forma. Este tipo de ilusiones provoca polémicas fuertes que se parecen al eterno problema: ¿qué fue primero, una gallina o un huevo?
Hoy hemos juntado para ti las ilusiones ópticas más interesantes y te invitamos a descubrir qué tan fácil es engañar tus ojos.

Pulsaciones

Una vuelta de tuerca más al efecto de estar viendo movimiento donde sabemos que solo hay algo estático lo representa este corazón. Es obra de Gianni A. Sarcone, Courtney Smith y Marie-Jo Waeber, del Archimedes Laboratory Project en Italia. Con este corazón que parece latir llevan la idea de movimiento mucho más allá. Impresionante.

Cuidado si parpadeas

El movimiento de este convoy de metro nunca es fijo. Tanto si parpadeas como si mantienes la vista mucho tiempo fija, verás cómo el sentido de la marcha va cambiando … sin que puedas controlar cuándo ocurre.

El tablero de ajedrez de Adelson

De mis trucos e ilusiones favoritas. ¿De qué color son las casillas A y B marcadas sobre el tablero de ajedrez?

Si has dicho que son diferentes, que es lo que tu cerebro te indica, estás equivocado. Esta ilusión es muy reciente (1995), y es obra de Edward Adelson, profesor de Ciencias de la Visión del MIT. En ella comprobamos que el mismo tono de gris, por efecto de la sombra del cilindro verde, acaba por confundirnos.

Si todavía no te lo crees, pues usar Photoshop o más fácil, observar detenidamente este GIF y comprobar de qué manera tu cerebro te engaña.

 

Científicos han descubierto un nuevo órgano del cuerpo humano

Investigadores de la Escuela Universitaria de Medicina de Nueva York (EE UU) han identificado un componente previamente desconocido del cuerpo humano que clasifican como un órgano nuevo.

El intersticio, como se llama, es una red de cavidades rellenas de líquido que yace bajo la piel y recubre muchos otros órganos.

Hasta ahora se hablaba de un “espacio intersticial” entre las células, pero no de un órgano. Ha pasado desapercibido porque los conductos se vacían y allanan por completo al fijar las muestras anatómicas en láminas de microscopio, dando la impresión de un tejido denso y macizo.

Los científicos sugieren que el intersticio podría actuar como un amortiguador, para evitar que se desgarren los tejidos por el movimiento de los músculos, las vísceras y los vasos sanguíneos. Según describen en la revista Scientific Reports, las cavidades están formadas por una estructura externa de colágeno y elastina, dos proteínas que le confieren resistencia y elasticidad, respectivamente.

Además, el líquido que producen las células del intersticio alimenta el sistema linfático, encargado de generar la respuesta inflamatoria y de mantener los glóbulos blancos del sistema inmune.

El intersticio se encuentra bajo la piel, entre los músculos y en el revestimiento de los pulmones, de los vasos sanguíneos, del sistema digestivo y del sistema excretor. Al conectar casi todo el cuerpo por oquedades con líquido en movimiento, los científicos creen que puede tener un papel importante en la proliferación del cáncer. Además, los autores del estudio explican que, con la edad, el deterioro de las proteínas que forman la estructura externa de las cavidades puede contribuir a la formación de arrugas en la piel, rigidez de las extremidades y la progresión de fibrosis y enfermedades esclerosas o inflamatorias.

“Este descubrimiento tiene el potencial de impulsar avances radicales en medicina, incluida la posibilidad de que tomar muestras del fluido intersticial se convierta en una potente herramienta de diagnóstico”, afirma el autor principal del estudio, Neil Theise, en un comunicado. Junto con la piel, el intersticio es uno de los órganos más grandes del cuerpo.

Los médicos David Carr-Locke y Petros Benias observaron las cavidades del intersticio por primera vez en 2015, mientras examinaban los conductos biliares de un paciente de cáncer, en el hospital de Mount Sinai Beth Israel (EE UU). Pudieron verlas gracias a una técnica moderna conocida como endomicroscopia por láser confocal, en la que se inserta en el cuerpo un tubo flexible equipado con un láser y sensores que detectan reflejos fluorescentes de los tejidos. Así pudieron apreciar en vivo los espacios huecos que desaparecen bajo el microscopio.

Los investigadores repitieron la exploración con endomicroscopia láser durante 12 operaciones de páncreas y de conductos biliares. También tomaron biopsias de estos tejidos para aprender a identificar las cavidades aplastadas del intersticio en láminas de microscopio. Gracias a estas muestras han podido identificar la presencia del intersticio por todo el cuerpo, donde los tejidos sufren compresión o están sometidos al movimiento de órganos cercanos.

Los científicos todavía no han sido capaces de identificar las células que recubren las cavidades, aunque sugieren que podrían ser necesarias para crear y mantener las paredes de colágeno. Theise apunta que también podrían ser células madre mesenquimales, que contribuyen a la respuesta cicatrizante.

No obstante, la comunidad biomédica responde con moderación y escepticismo. El descubrimiento es interesante y, seguramente, sea importante, pero aún queda mucha tela que cortar y mucho que investigar. A partir de aquí, se abren muchas vías de investigación: los investigadores sostienen que este nuevo mecanismo podría ser fundamental en la metástasis del cáncer. Eso es lo realmente interesante.

6 curiosidades sobre tu cuerpo que siempre quisiste saber

Si nuestro cuerpo dependiera de nuestra mente, hace mucho hubiéramos muerto.
Ordenarle a nuestra sangre que circule por cada rincón, supervisar que nuestras células se dividan en el momento adecuado, decirle a nuestras pupilas cuándo tienen que dilatarse. Sugerirle a nuestro hígado, estómago e intestinos lo que tienen que hacer, en fin… sería una tarea imposible.
Seríamos directores de una orquesta que se saldría por completo de nuestras manos. Un total desastre.

Esto no es por nuestra falta de capacidad intelectual, sino porque los procesos físicos, químicos y moleculares son tantos y tan complejos, que sería imposible estar al tanto de cada uno de ellos. Además, hay tanto que desconocemos del cuerpo que habitamos, que sería sumamente improbable que tuviéramos un control adecuado sobre ellos.

A continuación, algunas cosas que no sabías y quizá nunca te has atrevido a preguntar.

¿Por qué las venas son azules si la sangre es roja?

Somos víctimas de una ilusión óptica. En efecto, la sangre es roja, pero las venas no son azules ni verdes. Sucede que la luz que atraviesa la piel es absorbida por los tejidos, impidiendo reflejar los colores cálidos. En realidad son de un rojo profundo. Entre menos grasa exista, más intenso es el color que se ve reflejado sobre la piel.

¿Por qué nos da hipo?

Es una contracción del diafragma y los músculos respiratorios. Debido a la fuerza, las cuerdas vocales se cierran y de ahí el característico e incómodo sonido.

Existen hipos transitorios —que duran algunos minutos— e hipo recurrente —permanente—. Hasta ahora, no hay una razón científica y unánime que determine cuál es la función del hipo. Muchos científicos aseguran que no sirve para nada. Sin embargo, es común pasar por un episodio de estos cuando se respira de manera incorrecta, cuando se ingieren irritantes o cuando se bebe alcohol.

¿Por qué los dientes se vuelven amarillos?

Puede que no hayas fumado ni un cigarro durante toda tu vida. Pero tus dientes se volverán amarillos tarde o temprano. Esto sucede porque la dentina —capa que rodea la parte interna de los dientes— es de color amarillo. Entre más años pasan, los dientes lucen más amarillos debido al adelgazamiento del esmalte dental. Obviamente fumar y no tener una limpieza adecuada, ayuda a que se vean aún más coloridos.

¿Por qué envejecemos aunque nuestras células se regeneran?

Las células del cuerpo tienen diferentes ciclos de vida; algunas duran décadas, semanas u horas. Aunque éstas se regeneran de manera continua, conforme vamos envejeciendo, el ADN va deteriorándose; el material genético va reduciéndose conforme se dividen las células a lo largo del tiempo. Por ello, la regeneración se va dañando y se produce el envejecimiento.

¿Por qué se nos enriza la piel?

Nuestra piel nos protege y lo hace de manera literal. Cada uno de nuestros vellos tiene debajo músculos diminutos llamados arrectores pilorum, estos se alzan cuando tenemos mucho frío —para erizar nuestro vello y protegernos— pero este efecto tiene otra función, al menos en los animales peludos funciona para hacerlos más grandes y no ser vulnerables ante las presas.

¿Por qué nuestro pelo no es de colores?

La melanina es la que determina el color de nuestra piel y nuestro cabello. Lamentablemente, sólo existe dos variedades: eumelanina y feomelanina. La primera determina los cabellos marrones y negros, mientras que la segunda, los rojos y rubios. No hay combinaciones para hacerlos morados, azules o rosas.

Aunque lo hemos habitado desde que tenemos razón y memoria, somos unos completos ignorantes de las funciones de nuestro cuerpo. Pese a que lo usamos diario, lo sufrimos y lo gozamos, ignoramos por completo cientos de funciones y finalidades de cada parte de ellos. Afortunadamente, funciona por sí mismo, no tenemos que ordenarle a nuestros pulmones que respiren, a nuestro corazón que palpite, ni a nuestra sangre que circule. Nuestro cuerpo no depende de nosotros y eso es lo mejor que nos pudo pasar.

Todo lo que debes saber sobre los sueños lúcidos

¿Se puede aprender a controlar lo que soñamos? ¿Todo el mundo tiene sueños lúcidos? ¿Cuál es su potencial terapéutico? Las últimas investigaciones responden estos interrogantes

¿Qué son los sueños lúcidos?

Controlar los propios sueños y vivir en ellos aventuras imposibles en la vida real es una idea tentadora que incluso se ha llevado al cine. Sin embargo, algunas personas pueden hacerlo porque tienen un tipo de sueños llamados lúcidos y son conscientes de estar soñando. A veces, incluso pueden desempeñar un papel activo y se convierten en directores de la película de sus sueños, cuyo guión pueden ir improvisando a capricho. En ocasiones, tienen la sensación de despertar dentro del sueño y saber que pueden seguir soñando. Pueden hacerlo porque su lóbulo frontal no está totalmente dormido.

Se trata de un estado intermedio entre el sueño, donde la consciencia casi se desconecta, y la vigilia, donde está a pleno funcionamiento. Y tienen lugar durante la fase REM, en la que se dan las ensoñaciones. Algunas personas que participan en experimentos son capaces de indicar a los investigadores, mediante una señal pactada, cuándo los están experimentando. Y los investigadores pueden corroborar si es cierto por sus ondas cerebrales. Esta capacidad supone que durante el sueño recuerdan la señal pactada mientras duermen, lo que requiere un cierto grado de consciencia.

¿Por qué se producen?

La consciencia no se desconecta del todo mientras dormimos. Siempre hay un bajo nivel que nos puede hacer despertar cuando oímos algo significativo, nuestro nombre o un ruido. Pero en el sueño lúcido la actividad cerebral aumenta, especialmente en la parte frontal del cerebro, que está relacionada con la actividad cognitiva. Se puede medir porque aparecen ondas cerebrales en la banda gamma, como explicaba a ABC, Ursula Voss, catedrática de psicología de la Universidad de Bonn, experta en este tipo de suñeos.

Cuanto más rápida es esa actividad gamma, mayor será el procesamiento cognitivo en general. Es lo que ocurre cuando estamos pensando. Por el contrario la actividad gamma es muy baja en el sueño profundo. Sin embargo, en el sueño lúcido aparece también esta actividad, aunque en menor medida que durante la vigilia.

¿Son frecuentes?

Los adultos rara vez los tienen. Hay mucha literatura esotérica al respecto. Muchas personas en internet aseguran que son lúcidas, pero en el laboratorio se comprueba que no es cierto. Aparte de otros indicadores, se registra la actividad gamma, de alta frecuencia, común a la vigilia. Esta actividad no la tenemos al nacer, es adquirida y aumenta con la capacidad cognitiva. Cuanto más inteligentes seamos, más actividad gamma tenemos., explica Úrsula Voss

Son mucho más frecuentes entre los 10 y 19 años, en especial entre los niños más inteligentes. A menudo empiezan a soñar de una manera lúcida cuando tienen pesadilla, como autodefensa. Es posible que los sueños lúcidos se den porque las redes neuronales están en desarrollo, y por accidente se pueden activar durante la noche las que están implicadas en la consciencia. Si coincide con una pesadilla, el niño se da cuenta de que está soñando, y si son frecuentes aprenden a cambiar el contenido del sueño. Es una aplicación terapéutica.

El cerebro de los soñadores lúcidos es diferente

Neurocientíficos del Instituto Max Planck para el Desarrollo Humano en Berlín y el Instituto Max Planck de Psiquiatría, en Munich, han comparado las estructuras cerebrales de las personas que tienen sueños lúcidos de forma habitual y los que no los tienen nunca o casi nunca. Sus resultados se acaban de publicar en “The Journal of Neuroscience”.

Y lo que han descubierto es que, la corteza prefrontal, el área del cerebro que permite la autorreflexión, es más grande en los soñadores lúcidos que en los que no los experimentan nunca o casi nunca. Lo que hace pensar que posiblemente son más autorreflexivos cuando están despiertos. Probablemente, especulan, el sueño lúcido está estrechamente relacionado con la capacidad humana de autorreflexión, que se conoce como metacognición.

Pero algunos psicólogos de orientación psicoanalítica le darían otra explicación: las personas que tienen sueños lúcidos tienen un control muy rígidos de sus acciones, una característica que aparecerían también en los sueños, en los que son capaces de intervenir. Una hipótesis también es plausible, puesto que en la corteza prefrontal, la que según este estudio tienen más grande los soñadores lúcidos, se graban las normas sociales y morales…

¿Se pueden entrenar estos sueños?

Los foros de Internet y los blogs están llenos de instrucciones y consejos sobre la forma de conseguir el sueño lúcido. Pero la realidad es que no es fácil lograrlo, lleva hasta seis meses y no todos los consiguen, para disgusto de algunos neurocientíficos, que se sirven de este tipo de ensoñaciones para investigar cuestiones tan escurridizas como la consciencia.

Según Stephen LaBerge, autor de “Explorando el mundo de los sueños lúcidos” y probablemente uno de los mayores expertos en la materia, la frecuencia de estos sueños aumenta si se entrena a las personas en detectar los contenidos absurdos de los sueños, que habitualmente nos parecen normales mientras soñamos. Esto ayudaría a reconocer que estamos soñando, la característica de los sueños lúcidos.

Los neurocientíficos del Max Planck quieren darle una vuelta al asunto para saber si las habilidades metacognitivas, de autorreflexión, se pueden potenciar mediante este tipo de sueños. Tienen la intención de entrenar a los voluntarios en sueños lúcidos para examinar si esto mejora la capacidad de autorreflexión. Aunque quizás fuese más fácil hacerlo a la inversa, entrenar la capacidad de autorreflexión y ver si con ello se favorecen los sueños lúcidos…

Se pueden provocar por estimulación cerebral

El equipo de la psicóloga Ursula Voss, experta en este tipo de sueños, ante la dificultad de entrenar sujetos para sus investigaciones, se planteó inducirlos. Y logró en mayo del año pasado. Para ello estimularon el cerebro con ondas gamma durante la fase REM del sueño. Sus resultados los publicaron en las revista “Nature Neuroscience”.

A través de electrodos en el cuero cabelludo lograron, mediante una técnica llamada estimulación transcraneal de corriente alterna (tACS por su sigla en inglés), que los 27 voluntarios tomaran consciencia de que estaban soñando. Voss no prevé un mercado comercial para los dispositivos de sueños lúcidos. Y advierte de que los que se venden en la actualidad no funcionan bien, y los que estimulan el cerebro, como el del estudio, deben ser supervisados siempre por un médico.

Aplicaciones terapéuticas

Provocar este tipo de sueños artificialmente podría ayudar a tratar trastornos tan frecuentes como la depresión, la ansiedad o el trastorno de estrés postraumático (TEP), explicaba en Nature Neuroscience la Jessica Payne, del Departamento de Psicología, Memoria, Estrés y Sueño de la Universidad de Notre Dame (Indiana).

Las pesadillas recurrentes que se producen en estos trastornos, especialmente en el TEP, podrían modificarse a voluntad si las personas afectadas fueran conscientes de que están soñando, y podrían cambiar el final por otro menos traumático.

Urusula Voss quiere ver su efectividad en la esquizofrenia, donde el lóbulo frontal está menos activado y quizás entrenar en lucidez podría ayudar a distinguir entre alucinaciones y realidad. Las áreas corticales activas durante un sueño lúcido se superponen con las regiones del cerebro que están deterioradas en los pacientes no son conscientes de su enfermedad, según un estudio.

En otro ámbito, los sueños lúcidos tienen que ver con el pensamiento abstracto y se abre la posibilidad de enseñar esta técnica a niños de niveles académicos más bajos, porque quizá les ayude a llegar a un nivel de abstracción mayor.

Las personas con narcolepsia tienen más sueños lúcidos

Hacerse cosquillas a uno mismo no es posible. De ahí que los científicos se fijen en esta curiosidad como una ejemplo de atenuación sensorial en acciones llevadas a cabo por uno mismo. Pero hay excepciones, como cuando despertamos en la fase REM del sueño, según un artículo publicado en “Frontiers in Human Neuroscience” hace unos meses, que sí se consigue. Se preguntaban si en los sueños lúcidos pasaría lo mismo y para veriguarlo, los investigadores pidieron a los participantes que evaluaran sus sensaciones al hacerse cosquillas a sí mismos mientras estaban despiertos, lo imaginaban o experimentaban un sueño lúcido.

Sus resultados, explican, indican que la diferencia entre hacerse cosquillas a uno mismo y las cosquillas hechas por otros se borran en los sueños lúcidos. Lo que les lleva a la conclusión especulativa de que en los sueños lúcidos la atenuación sensorial para las cosquillas “de producción propia” se extiende a los personajes que aparecen en el sueño, que también quedan incapacitados para hacer cosquillas a otros. No hay nada perfecto…

¿Dejan huella en el cerebro?

La revista “Medical Hypotheses” describe el caso de un paciente con dolor crónico desde hacía 22 años y 2 años de tratamientos biopsicosociales sin resultado. Sin embargo, sufrió una remisión completa del dolor después de un sueño lúcido. Los autores proponen para explicarlo que la reorganización del sistema nervioso central (la plasticidad neural) es un posible mecanismo para explicar el beneficio terapéutico de los tratamientos multidisciplinares, y puede establecer un marco para la reparación de los nervios dañados que provocan el dolor resistente al tratamiento. Y lo sorprendente es que en este caso deducen que se esa plasticidad ha tenido lugar a través de un sueño lúcido… De ser así, los sueños lúcidos dejarían huella en el cerebro

Clonación: ¿Qué es y qué aplicaciones tiene?

¿Qué sabes realmente sobre la clonación? Existen muchos mitos alrededor de esta técnica, sus orígenes y su alcance. En vista del avance de ciencia y la tecnología, es importante saber distinguir entre la realidad y la imaginación. A continuación, repasaremos algunos aspectos importantes para aclarar qué es la clonación y qué aplicaciones tiene.

¿Qué es un clon?

El término clon procede del griego κλών que significa rama, esqueje y se utilizaba para referirse a cualquier organismo engendrado asexualmente(sin que exista fecundación) y cuya información genética proviene de un único progenitor, no de la combinación de los genes del padre y de la madre.

Si nos referimos al ámbito de la ingeniería genética, clonar es aislar y multiplicar en un tubo de ensayo un determinado gen o, en general, un trozo de ADN.

Empleando una acepción más amplia, un clon es una copia exacta de su original biológico. No constituye una manipulación genética ya que no se altera el ADN del individuo engendrado. En contraposición a la reproducción asexual, a partir de la cual se generan clones, la reproducción sexual implica la participación de dos progenitores.

En los animales superiores, la única forma de reproducción es la sexual. Cada progenitor aporta un gameto (óvulos y espermatozoides), los cuales fusionan su material genético dando lugar al cigoto, proceso conocido como fecundación.

En seres humanos, los clones idénticos se conocen como gemelos monocigóticos o univitelinos. Son el resultado de la fisión de un embrión temprano dando lugar a dos individuos idénticos del mismo sexo. La probabilidad de que esto ocurra de forma natural en base al total de nacimientos en una población es de aproximadamente un 0,4%.

Los mellizos, por el contrario, no constituyen copias idénticas de un mismo individuo. Se originan como consecuencia de la fecundación de dos o más óvulos por distintos espermatozoides. En este caso, los individuos pueden ser de igual o diferente sexo. La probabilidad de que ocurra de forma natural es de un 0,6%, algo mayor que en el anterior caso pero aun así muy baja.

Tipos de clonación

En cuanto a la clonación artificial que se puede realizar en un laboratorio de modificación genética —como hemos dicho antes, clonar no implica la manipulación del material genético, que no nos confunda el término— podemos distinguir entre tres tipos:

  • Clonación por partición de embriones tempranos. Constituye la analogía con la gemelación natural explicada anteriormente. Es preferible emplear la expresión gemelación artificial y no debe considerarse como clonación en sentido estricto. Ocurre naturalmente en plantas e invertebrados.
  • Clonación verdadera. Consiste en transferir el núcleo (orgánulo de una célula eucariota que contiene la información genética) de una célula de un individuo ya nacido a un óvulo o cigoto al que previamente se le ha extraído el núcleo (enucleación).Este tipo de clonación da lugar a individuos casi idénticos entre sí y muy parecidos al donante de la célula que aportó la información genética.El primer científico que demostró que esto era posible fue John Gurdon en 1970, el cual clonó a una rana empleando el núcleo de una célula de la piel y transfiriéndoselo a un óvulo enucleado de otro individuo de la misma especie. Otro ejemplo es el sonado caso de la oveja Dolly, clonada en 1997 en el instituto Roslin de Edimburgo.
  • Paraclonación. Es similar al proceso de clonación verdadera. La única diferencia es que en este caso el núcleo que contiene el material genético del individuo que se desea clonar procede de un blastómero (etapa embrionaria temprana) o de células fetales en cultivo. Es decir, el progenitor de los clones es el embrión o feto.

Utilidad terapéutica de la clonación

En primer lugar, la clonación y experimentación con seres humanos está totalmente prohibida en Europa y en la mayor parte del mundo a raíz del Convenio sobre Derechos Humanos y Biomedicina  impulsado por el Consejo de Europa y celebrado en 1997.

En dicho acuerdo, se establecieron nuevos criterios para la promoción y defensa de los derechos humanos en referencia a los avances de la biomedicina. España ratificó este mismo convenio dos años más tarde en Oviedo, pasando a ser conocido con el nombre de: Convenio de Oviedo.

Pese a ello, no son pocas las evidencias de las utilidades terapéuticas de la clonación. Sin embargo, el proceso implica generar embriones que posteriormente serán descartados, por lo que aun hoy en día es un tema de debate y actualidad entre la comunidad científica.

Entre las muchas utilidades de la clonación, destacan la obtención de células madre pluripotentes con objeto de diferenciarlas posteriormente a tejidos sanos que puedan utilizarse para trasplantes. Otro ejemplo sería la obtención de células madre hematopoyéticas con objeto de curar defectos del sistema inmunológico.

De hecho, este fue el objetivo de un ensayo realizado en ratones hace casi dos décadas. En él se consiguió reparar parcialmente el sistema inmunológico de ratones inmunodeficientes gracias al trasplante de células madre hematopoyéticas obtenidas a partir de embriones clónicos.

A día de hoy no son pocas las demostraciones del potencial de la clonación terapéutica. Teóricamente, podría curarse casi cualquier enfermedad no congénita empleando este tipo de técnicas.

Si además incluimos en el proceso la manipulación genética de las células madre obtenidas a partir de embriones clónicos podríamos, incluso, hacer frente a enfermedades congénitas genéticas como la anemia falciforme, la hemofilia o la diabetes mellitus.

Desarrollan una tecnología para fabricar huesos artificiales

Investigadores ensayaron una nueva tecnología de procesamiento de aleaciones que mostró su eficacia para la fabricación de implantes compatibles con el organismo humano

Los investigadores de la Universidad Nacional de Ciencia y Tecnología de Rusia (NUST MISIS) junto con sus colegas de Canadá (Escuela Superior de Tecnología de Montreal) ensayaron una nueva tecnología de procesamiento de aleaciones que mostró su eficacia para la fabricación de implantes compatibles con el organismo humano.

El tejido óseo de los seres humanos se consideró singular durante mucho tiempo por sus propiedades: es, a la vez, muy resistente y elástico, lo cual le permite funcionar durante décadas en el organismo humano resistiendo a cargas cíclicas. Pero a veces los huesos sufren daños mayores y requieren de una sustitución, tal como publicó mundo.sputniknews.

Últimamente, los sustitutos óseos más extendidos son los implantes de titanio. Sin embargo, no están exentos de defectos: aunque son biocompatibles, no son tan elásticos como los huesos y muchas veces esto produce alteraciones en el organismo humano. El tejido óseo deja de activarse ya que las cargas recaen en el material más rígido del implante. Por ello desaparece la conexión del implante con el hueso y este se afloja y tiene que ser reemplazado. Por eso el desarrollo de aleaciones biocompatibles es muy importante en Medicina.

Los autores de la investigación publicada en la revista Journal of Alloys and Compounds intentaron desarrollar una tecnología de fabricación industrial de piezas (barras de sección circular) para los futuros implantes.

Para su fabricación se usaron aleaciones de nueva generación de titanio-circonio-niobio que se caracterizan por una alta elasticidad, es decir, son capaces de restablecer su forma inicial resistiendo a graves deformaciones cíclicas.

Según los científicos, tales aleaciones son unos de los materiales metálicos biocompatibles más prometedores. Esto se debe a una combinación única de las propiedades: las aleaciones de Ti-Zr-Nb se caracterizan por una plena biocompatibilidad, una alta resistencia a la corrosión y son ultraelásticas, igual que el tejido óseo.

Según el científico, las barras de sección circular de alta calidad ya gozan de demanda. Un gran fabricante ruso de artículos médicos de titanio es el socio industrial del proyecto de la NUST MISIS. Junto con esta empresa, los científicos desarrollan la tecnología de fabricación de vigas para sistemas de fijación de la columna vertebral que deben incrementar la calidad del tratamiento de casos graves de escoliosis.

Además, los investigadores planean modernizar y optimizar la tecnología para obtener los materiales de forma y dimensiones necesarias con la mejor gama de características.

Para la OMS estas son las 8 enfermedades mas peligrosas

La Organización Mundial de la Salud (OMS) acaba de publicar el listado de enfermedades en las que cree que se deberían concentrar los esfuerzos de innovación y desarrollo de vacunas, medicamentos y métodos diagnósticos por parte de empresas, gobiernos y grupos de investigación ya que representan el mayor riesgo para la salud pública mundial.

Debido a su potencial epidémico y las pocas o nulas armas para contrarrestarlas, este conjunto de enfermedades podrían generar una calamidad regional, nacional o mundial.
La primera lista de enfermedades priorizadas de la OMS se publicó en diciembre de 2015. En 2017 se revisó y este año ha vuelto a actualizarse.

Entre las ocho enfermedades más peligrosas figuran:

  • 1. Fiebre hemorrágica de Crimea-Congo 
  • 2. Enfermedad del virus del Ébola y enfermedad del virus de Marburgo
  • 3. Fiebre de Lassa
  • 4. Coronavirus del síndrome respiratorio del Medio Oriente y síndrome respiratorio agudo severo (SARS)
  • 5. Nipah y enfermedades henipavirales
  • 6. Fiebre del Valle del Rift 
  • 7. Zika
  • 8. Enfermedad X

La inclusión de la “enfermedad X” es una de las novedades de este nuevo listado. Con este término los expertos quisieron representar la posibilidad de una epidemia internacional grave causada por un patógeno desconocido actualmente.

“Estas enfermedades plantean riesgos importantes para la salud pública y se necesita más investigación y desarrollo, incluida la vigilancia y el diagnóstico. Deben ser observados cuidadosamente y considerados nuevamente en la próxima revisión anual. Se alientan los esfuerzos intermedios para comprenderlos y mitigarlos”, anotaron los expertos de la OMS en un comunicado.

Fuente: elespectador

Esto puede cambiar el futuro de los niños con síndrome de Down

Dos veces al día, 70 niños con síndrome de Down de Madrid, Sevilla, Santander, Barcelona y París repiten la misma rutina: en el desayuno y en la merienda se toman un batido muy especial con sabor a chocolate. Esa golosina diaria esconde un compuesto farmacológico que mantiene esperanzado a buena parte de la comunidad científica. Se llama epigalocatequina galato y es un polifenol presente en el té verde que podría mejorar la función cognitiva y la autonomía de las personas con una copia extra en los genes del cromosoma 21.

El resultado de este ensayo clínico, que financia la Fundación Mutua Madrileña y la Fundación Jérome Lejeune, podría animar a dar este tratamiento desde la infancia, cuando el cerebro aún es una esponja para absorber conocimiento y habilidades. Hace dos años otra investigación demostró su eficacia y seguridad en jóvenes y adultos de entre 16 y 34 años. Los participantes mejoraron su memoria de reconocimiento visual, la atención, el autocontrol y la autonomía en su vida diaria.

Era la primera vez que un compuesto demostraba que se podía modificar la historia natural del síndrome de Down. La mejoría era visible en los test psicológicos, en pruebas de imagen, donde se veía un aumento de las conexiones cerebrales, lo que sugiere una mayor capacidad para procesar la información. Y, lo más importante, tuvo un reflejo en su vida real. Mejoraron su capacidad para organizarse, desplazarse solos en transporte público, calcular el tiempo, planificar su vida y no se bloqueaban tanto ante imprevistos. En definitiva, eran más independientes.

Desde pequeñitos

Hubo beneficios pese a que en la edad adulta el cerebro ya está completamente desarrollado y la plasticidad es menor. “Ahora la pregunta a la que queremos responder es qué ocurre si les damos el tratamiento desde pequeñitos, cuando el cerebro aún está en plena efervescencia”, explica a ABC, Rafael de la Torre, coordinador del nuevo ensayo clínico. El nuevo trabajo está testando el compuesto natural en niños de 6 a 12 años con síndrome de Down y un grupo reducido de niños con el síndrome de X-Frágil, una de las formas más comunes de discapacidad intelectual de origen genético.

Más autónomos a los 40

“Estás enfermedades se gestan desde el útero. Así que cuanto antes empecemos a tratarla más oportunidades tendremos. Confiamos en que con esta ayuda los chicos estén más despiertos, sean más autónomos en su vida diaria, pero sobre todo que mantengan esta ganancia cuando tengan 40 años”, aventura De la Torre, también director del programa de investigación en Neurociencias del Instituto Hospital del Mar (IMIM).

¿Sería posibile que pudieran ir a la Universidad y hacer estudios superiores? “Si lo logran, genial, aunque creo que ya sería un gran objetivo ayudarles con problemas más primarios, como vivir solos, tener pareja o conseguir un trabajo”, apunta el investigador del IMIM. Este centro coordina la nueva investigación en la que también participan el Hospital Niño Jesús (Madrid), Marqués Valdecilla (Santander), el Instituto Hispalense de Pediatría (Sevilla) y el Instituto Jérome Lejeune (París).

El ensayo clínico comenzó el pasado mes de febrero y está previsto que tomen el batido durante diez meses. Además de la bebida chocolateada que camufla el amargor del té verde, los niños deberán hacer un trabajo de estimulación cognitiva diario. Si todo va bien, los niños con síndrome de Down tomarían este tratamiento en su primera infancia durante un tiempo, no toda su vida. La idea es que el compuesto farmacológico les ayude a adquirir conocimientos y a retenerlos, a tener una base de aprendizaje que les será útil para el resto de su vida. «Como aprender a montar en bicicleta. Lo hacemos de niños y nunca olvidamos cómo se hace», apunta el responsable del estudio.

Investigación española

La investigación empezó hace años en el Centro de Regulación Genómica (CRG) de Barcelona. La primera pista la facilitó una proteína cuya acumulación provocaba alteraciones en el cerebro de la mosca del vinagre. Esta proteína -Dyrk1A- impide a las personas con Down tener la plasticidad cerebral necesaria para desempeñar procesos de aprendizaje. Así que tras las las moscas, buscaron una fórmula para neutralizarla en el cerebro de ratones. Descubrieron que el compuesto del té verde funcionaba y el siguiente paso fue demostrar su teoría en pacientes reales. Se decidió empezar con jóvenes adultos para no tener solo las sensaciones de los padres -demasiados esperanzados para dar información objetiva-. Hace dos años los resultados positivos se publicaron en la revista “Lancet Neurology”.

Isabel formó parte de aquel grupo de voluntarios, cumplidos los 20 años. “Su mejoría fue sutil porque ella ya era bastante autónoma. Cogía sin dificultad metro, tren, autobuses. Tras el tratamiento mejoró bastante en concentración, atención, memoria… En el colegio se lo notaron y también observábamos cambios en la familia en pequeños detalles”, explica su madre Leonor

Fuente: abc.es

¿Cuántas horas se necesitan dormir para tener una vida saludable?

Mantener unos buenos hábitos de sueño es vital para llevar una vida saludable, ya que un mal descanso puede afectar a la capacidad intelectual y al rendimiento, así como agravar o aumentar probabilidad de desarrollo de otro tipo de enfermedades, como como el Parkinson o el Alzheimer.

“Dormir es fundamental para nuestra salud física y mental y este sueño debe ser de calidad y con una duración adecuada”, señala el doctor Carles Gaig Ventura, coordinador del Grupo de Estudio de Trastornos de la Vigilia y Sueño de la Sociedad Española de Neurología (SEN). “Por lo general, dedicamos pocas horas al descanso y además, son pocas las personas con problemas de sueño que buscan la ayuda de un profesional”, explica para el portal 20minutos.

Horas de sueño dependiendo de la edad

Expertos de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (Separ) recomiendan dormir entre 7 y 8 horas seguidas durante la noche, evitando hacer ejercicio al menos una hora antes de acostarse, así como el consumo de sustancias que afecten a la conciliación del sueño como las bebidas con cafeína o el alcohol.

En cambio, el doctor Gaig aclara que “las necesidades de sueño varían a lo largo de la vida, fundamentalmente en relación con la edad, pero también con factores genéticos y personales”.
No obstante, la National Sleep Foundation recomienda:

  • 14-17 horas para los menores de 3 meses
  • 12-15 horas para los menores de 11 meses
  • 11-14 horas para los menores de dos años
  • 10-13 horas para los menores de 5 años
  • 9-11 horas para los menores de 13 años
  • 8-10 horas para los adolescentes
  • 7-9 horas para los adultos.

Para los mayores de 65 años se recomienda una duración de sueño diaria de 7-8 horas y, en todos los casos, lo ideal es mantener un horario de sueño regular con no más de dos horas de diferencia entre días de trabajo y días libre.

Homeopatía: ¿engaño o medicina?

Corren malos tiempos para la homeopatía.
Hace unos meses, Australia impuso la retirada de los productos de medicina alternativa de las farmacias y Estados Unidos anunció la obligación de comercializarlos con la advertencia de que no son medicamentos.

¿Medicina? Definitivamente, no. Ambas tuvieron un origen común hace tres siglos, pero hoy los métodos pseudocientíficos se acercan más a la superstición que a la curación.

En 2015, un niño murió en Italia porque sufría otitis y se le trató con los métodos de esta pseudociencia.
Hay lectores que pueden sorprenderse al leer estas noticias porque aparenta ser un tratamiento seguro. De hecho, hay facultativos que se anuncian como homeópatas. En Madrid existe un hospital que se rige por la filosofía de este dudoso sistema curativo. Incluso hay universidades que ofrecen másteres en esta disciplina. Y por supuesto, en muchas farmacias encontrará este rótulo en letras grandes.

La realidad es que la homeopatía es a la medicina lo que la astrología a la astronomía o la alquimia a la química.

Todas tuvieron un origen común hace tiempo, pero la medicina es una ciencia y la homeopatía sigue siendo una superstición. Surge de las ideas de Samuel Hahnemann. A finales del siglo XVIII ingirió una sobredosis de quinina como experimento para cuestionar los postulados del libro del médico escocés William Cullen que estaba traduciendo. Esto le produjo unos síntomas que asoció con la malaria.

A partir de ahí desarrolló los postulados de que lo similar cura lo similar y que cuanto más diluido esté un principio activo es más potente. Ninguna de estas ideas era correcta. Para em­pe­zar, los síntomas de un envenenamiento por malaria no son los que él describía, por lo que posiblemente lo que sufrió fue algún tipo de alergia. Lo similar no cura lo similar.

La mejor prueba es que el dolor no es como una amapola, pero de esta planta se extraen potentes analgésicos.
Tampoco algo es más potente cuanto más diluido, y lo puede comprobar cualquiera que le eche agua al whisky.
Sin embargo, en su momento, la propuesta de Hahnemann podía tener sentido. En aquella época anterior a los ensayos clínicos, la medicina “oficial” utilizaba terapias agresivas y sin ninguna eficacia como lavativas, sangrados, inducir vómitos o administrar productos tóxicos como el arsénico, el mercurio y el plomo. Era más probable que el paciente se muriera por el tratamiento que por la propia enfermedad. En ese contexto, un método basado en dar agua o pastillas de azúcar, es decir, en no hacer nada, evitaba el daño que provocaba la propia medicina, y los resultados, para afecciones que podían curarse solas, eran muy satisfactorios. Por eso triunfó hace 200 años.

No obstante, en dos siglos la ciencia ha avanzado mucho. La aplicación del ensayo clínico ha conseguido logros como la vacunación o los antibióticos, además de fármacos efectivos contra muchas afecciones que en tiempos de Hahnemann eran mortales y que hoy se consideran problemas menores. ¿Y qué ha hecho la homeopatía en este tiempo? ¿Alguien conoce algún tratamiento pseudocientífico que haya desplazado a alguna medicación convencional? Ninguno. Y no será porque no se ha probado. Se han hecho cientos de experimentos para ver si tiene algún tipo de efectividad. De momento, sin éxito.
¿Y por qué se vende en farmacias? La homeopatía se beneficia de una excepción de la ley del medicamento según la cual para venderse no tiene que demostrar que es efectiva sino que es inocua, algo que no tiene problema en superar puesto que es agua y azúcar.
Hace unos años se planteó una regularización, pero acabó en el limbo y ahora mismo los productos homeopáticos viven en un vacío legal. Por lo tanto, esta disciplina pseudocientífica pudo tener sentido hace 200 años, pero en la actualidad es como esas series que se alargan demasiado, una broma pesada de la medicina.

Y si alguien quiere hacer un sencillo experimento sobre su efectividad, la próxima vez que vaya al dentista que pida un anestésico homeopático. A ver si siente dolor o no.

El mito de la pseudociencia

Los productos homeopáticos son prácticamente agua.
En los preparados se utiliza la nomenclatura CH (centesimal hahnemanniana) para indicar las veces que se ha diluido el producto original.
1 CH implica que se ha diluido una parte de tintura en 99 de agua.
2 CH, una parte en 9999 de agua. Es decir, las disoluciones que aplican están fuera de toda lógica científica.
Hay especialidades homeopáticas de 30 y 40 CH que equivalen a disolver una molécula en una esfera de agua del tamaño del sistema solar o del universo, es decir, no hay nada, solo agua. Los homeópatas argumentan que el agua retiene la memoria de lo que ha disuelto y eso explica su efectividad.
El misterio es cómo consiguen que recuerde solo lo que el pseudocientífico quiere que recuerde y olvide lo demás.

 

Artúculo publicado en EL PAÍS