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Esta película cuestionará todo lo que te enseñaron en la escuela

La Educación Prohibida es una película documental que se propone cuestionar las lógicas de la escolarización moderna y la forma de entender la educación, visibilizando experiencias educativas diferentes, no convencionales que plantean la necesidad de un nuevo paradigma educativo.

La película completa se encuentra al final de este post

La Educación Prohibida es un proyecto realizado por jóvenes que partieron desde la visión del quienes aprenden y se embarcaron en una investigación que cubre 8 países realizando entrevistas a más de 90 educadores de propuestas educativas alternativas. La película fue financiada colectivamente gracias a cientos de coproductores y tiene licencias libres que permiten y alientan su copia y reproducción.

La Educación Prohibida se propone alimentar y disparar un debate reflexión social acerca de las bases que sostienen la escuela, promoviendo el desarrollo de una educación integral centrada en el amor, el respeto, la libertad y el aprendizaje.

La escuela ha cumplido ya más de 200 años de existencia y es aun considerada la principal forma de acceso a la educación.
Hoy en día, la escuela y la educación son conceptos ampliamente discutidos en foros académicos, políticas públicas, instituciones educativas, medios de comunicación y espacios de la sociedad civil.Desde su origen, la institución escolar ha estado caracterizada por estructuras y prácticas que hoy se consideran mayormente obsoletas y anacrónicas. Decimos que no acompañan las necesidades del Siglo XXI. Su principal falencia se encuentra en un diseño que no considera la naturaleza del aprendizaje, la libertad de elección o la importancia que tienen el amor y los vínculos humanos en el desarrollo individual y colectivo.

A partir de estas reflexiones críticas han surgido, a lo largo de los años, propuestas y prácticas que pensaron y piensan la educación de una forma diferente. “La Educación Prohibida” es una película documental que propone recuperar muchas de ellas, explorar sus ideas y visibilizar aquellas experiencias que se han atrevido a cambiar las estructuras del modelo educativo de la escuela tradicional.

Test: ¿Cómo es tu conexión cerebro y vista?

Prueba la habilidad de tu mente y qué tan impresionantes son las conexiones entre tu vista y tu cerebro con este divertido test visual. Lo que debes hacer es identificar lo más rápido que puedas la imagen con una forma diferente.

Conoce el camino que hay desde el ojo al cerebro

Podemos decir que los ojos se originaron como una prolongación del cerebro especializada en captar la luz. A medida que se sube en la escala evolutiva se puede apreciar como el diseño de esto sensores es más complejo y sus conexiones con el cerebro ganan en precisión.


El ojo es el órgano de visión. El sistema visual detecta e interpreta los estímulos luminosos, que son ondas electromagnéticas. El ojo puede distinguir dos cualidades de la luz: su brillo (intensidad de la luz) y su longitud de onda (colores). Para os humanos, las longitudes de onda entre 400 y 750 manómetros constituyen la luz visible

9 trucos psicológicos para usar en situaciones sociales

Cuando estamos tratando de desarrollar nuestro potencial social, muchas veces nos encontramos perdidos.
A veces, vemos personas que parecen ser líderes naturales, tan espontáneos, seguros de sí mismos, y capaces de agradar a cualquiera. Lo más probable, es que esa imagen que proyectan esté basada en muchas pequeñas cosas.

Es cierto que hay personas que parecen tener incorporadas ciertas conductas que les hacen destacar. Pero lo cierto también es que la mayoría pueden aprenderse e internalizarse. 

Más allá de que convertirse en un experto puede llevar mucho tiempo y entrenamiento, estos trucos te ayudarán a posicionarte mejor en situaciones sociales, como interactuar con un nuevo grupo de personas o introducirte en un nuevo ambiente de trabajo.

1. Si quieres que alguien se sienta bien, valida lo que ha dicho repitiéndolo. 

La mayor parte de nuestros actos cotidianos son una búsqueda de validación. A todos, incluso a los más reacios a aceptarlo, nos resulta importante la validación de los demás.

Cómo hacerlo

Por eso, al validar lo que una persona acaba de decir, generas una sensación positiva hacia ti. Una manera fácil de hacerlo es la siguiente:

Cuando alguien acabe de decir algo que es muy importante para esa persona, repítelo con tus propias palabras. Eso le hará ver que eres un buen oyente, y que te importa lo que te están diciendo.

2. Cuando quieras un favor, usa la frase “necesito tu ayuda” 

Usar las palabras correctas es fundamental para poder relacionarnos con los demás de la manera adecuada.

Si quieres conseguir que alguien te haga un favor, lo mejor es que comiences la frase con las palabras “necesito tu ayuda”. Eso hará sentir a la otra persona halagada, y no utilizada.

Además, cuando alguien nos pide ayuda y se la negamos, lo natural es que luego sintamos una fuerte culpa. Por eso, las personas tenderán a ayudarte si se lo pides.

3. Si esperas una respuesta positiva, asiente mientras habla

Muchas veces el pensamiento inconsciente es más poderoso que nuestra razón. Sabiendo cómo llegar directamente a él, podremos lograr grandes cosas.

En el caso de que quieras que alguien acepte un acuerdo, te permita hacer algo, o simplemente te dé la razón, una buena forma de inducirlo es asintiendo mientras hablamos.

Cómo funciona:

Los humanos tendemos a imitar movimientos de los demás. Si tú asientes, tu oyente posiblemente asienta también. Al asentir, le enviará inconscientemente un mensaje claro al cerebro “acuerdo con esta persona”.

Al final, será más fácil que tienda a darte la razón.

4. Crúzate de brazos para saber si alguien te está prestando atención


Justamente porque tendemos a imitar los movimientos de los demás, es que puedes utilizar también este truco.

Si estás hablando con alguien y sientes que no te está prestando verdaderamente atención, crúzate de brazos. Lo más probable es que si está muy atento a lo que estás diciendo, te imite sin darse cuenta.

5. Si al hacer una pregunta te contestan por la mitad, espera. Seguirán hablando. 

A veces si no conocemos mucho a otra persona, y le preguntamos algo, puede que la respuesta no satisfaga del todo lo que queríamos saber. Puede pasar por falta de confianza o porque la pregunta fue poco clara.

Lo mejor en ese caso no es repreguntar. Sino quedarse en silencio, manteniendo el contacto visual. Eso ejercerá cierta presión sobre la otra persona, y lo invitará a seguir hablando.

Aunque parezca un poco directo, eso afianzará la confianza.

6. Finge hasta lograrlo

Si quieres disfrutar de ser extrovertido y hablar con la gente, pero en realidad es algo que te causa mucho malestar, tenemos una propuesta para hacerte: finge.

Si actúas como si algo te gustara, aunque lo odies, de a poco se irá instalando en tu cerebro. Digamos que a la larga se convertirá en hábito, igual que otras cosas, y empezarás a disfrutar en serio.

Esta idea vale igual si quieres sentirte más atractivo, si quieres sentirte más confiado, etc. Si no crees poder hacerlo, finge que puedes. Verás que eventualmente, habrás dejado de fingir.

7. Si llamas a alguien para verlo, muéstrate emocionado


La emoción se contagia. Si quieres encontrarte con alguien, lo mejor es mostrar verdadero entusiasmo a la hora de llamarlo para concretar la cita.

Así tendrás más posibilidades de que te acepten que si llamas con tono de pesadumbre.

8. Efecto Benjamin Franklin: pide favores

Se trata de un efecto psicológico cuyo descubrimiento se le adjudica a Franklin. Según la psicología, tendemos a apreciar más a una persona a la que le hemos hecho un favor, y a odiar a las personas a las que hemos lastimado. 

¿La razón? Es que nuestro cerebro necesita justificar nuestras acciones. Entonces, si le hemos hecho un favor a alguien, nuestro cerebro asume que esa persona nos agrada.

Al contrario, si hemos dañado a una persona, nuestro cerebro intenta justificarlo asumiendo que esa persona no nos cae bien.

Por eso, si tienes a alguien muy en contra, puedes ganártelo pidiéndole un favor al que no se pueda rehusar. Eso hará que, posiblemente, te aprecie más y te quiera hacer nuevos favores en el futuro.

¿Autoestima baja? 7 pasos para subir tu autoestima por las nubes

El autoestima es la valoración que hacemos de nosotros mismos, a partir de las experiencias de vida que hemos tenido. Aunque muchos no se dan cuenta, de ella depende en gran medida nuestra capacidad para triunfar y afrontar situaciones complicadas.

No sólo tiene que ver con la manera en la que nos sentimos cuando pensamos en nosotros mismos. También tiene que ver con nuestra capacidad de reacción ante las cosas que nos suceden.

Tomar control de nuestra propia vida y sentirnos satisfechos con ella nos permitirá alcanzar nuestros objetivos y sueños. Entender eso

1. Sé realista con tus objetivos

Soñar a lo grande es fantástico. Las grandes metas en la vida ayudan a que uno tenga motivos para levantarse todas las mañanas.

Sin embargo, ser realistas es importante. Puedes tener como objetivo llegar al escalón más alto de tu trabajo, pero tienes que ser consciente de que, antes, deberás pasar por todos los anteriores.

Si te planteas obtener objetivos inalcanzabes y, como cabe esperar con esos objetivos, no los alcanzas, sentirás que has fallado. En cambio, si te pones pequeñas metas a la vez, en el momento en que llegues a ellas te sentirás genial.

2. Haz cosas con sentido

Es normal que un mundo acelerado, lleno de presiones, hagamos muchas cosas por inercia. Simplemente porque son un ítem de la agenda que hay que cumplir.

Pero si quieres sentir que eres verdaderamente dueño de tu vida, debes empezar a preguntarte para qué haces lo que haces. Así, podrás enfocarte en aquellas cosas que realmente le aporten un sentido a tu vida.

 

3. No minimices tus logros

Cada vez que logres alcanzar un objetivo que te hayas propuesto, por pequeño que pueda parecer, siéntete orgulloso de él. Recuérdate que lo has logrado porque primero te lo has propuesto, y luego porque has trabajado por él.

Eso es mucho más que nada, y es muy importante.

Todo logro es un motivo de alegría, y no debes dejar de darles la importancia que tienen. Sino, nada de lo que hagas te parecerá suficiente.

4. No te compares

En el mundo de las redes sociales, todo el mundo comparte lo perfecta que es su vida. Puede ser una verdadera droga, el ver cómo a los demás les va fantástico mientras que a ti te va fatal.

Pero no te dejes engañar: todos sufrimos, todos tenemos inseguridades y fallamos a veces. No eres perfecto y nadie lo es, así que deja de compararte con los demás.

Enfócate en lo que tú quieres lograr, y en las herramientas que tienes para hacerlo. Los objetivos y las herramientas de los otros… ¡No son tu problema!

5. Piensa en el corto plazo

Es importante tener siempre un norte al cual apuntar, y el que tener como guía de nuestro camino. Pero no tiene sentido pensar sólo en el futuro lejano, sin preocuparnos por el aquí y ahora.

Si no piensas en el corto plazo, siempre sentirás que estás demasiado lejos de tus deseos, y eso no es bueno para tu autoestima.

Así que ponte pequeños desafíos inmediatos. ¿Qué puedes hacer mañana mismo que te haga bien y te acerque a tus metas? Pues ve y hazlo. Verás cómo tienes una sensación de realización que te hará sentir mucho mejor.

 

6. Controla el estrés y la ansiedad

Las altas dosis de estrés hacen que caigamos en un pozo anímico una vez pasado el momento. Es natural, y está relacionado con las hormonas que libera nuestro cuerpo cuando estamos sometidos a demasiada presión.

Por eso, intenta tomarte las cosas con calma. No importa qué tan importante sea ese trabajo, no es el fin del mundo. Hazlo, sí, pero mantén el foco claro y no te dejes aplastar por la ansiedad.

Verás que disfrutas mucho más el proceso, y te sientes mejor cuando lo terminas.

7. Enfócate en lo que te hace feliz

Puede parecer cliché, pero la mejor herramienta que tienes para mejorar tu autoestima es concentrarte por un momento en lo que verdaderamente te hace feliz. La sensación de no ser suficiente en general está ligada a las expectativas de los demás.

Es decir: te sientes mal porque crees que no cumples con las expectativas que crees que los demás esperan de ti.

En vez de pensar en qué es lo que quieres, te dedicas a ver qué quieren los demás de ti y, si no lo cumples, te desanimas.

Empieza a preguntarte qué esperas tú de ti mismo, y entonces, aplica los consejos anteriores. Pero siempre teniendo claro que el camino lo marcas tú mismo y tus deseos más íntimos.

3 prácticas japonesas que mejorarán tu vida

La vida en Japón es más difícil de lo que pensamos. Muchas personas tienen que dormir de camino al trabajo e incluso en la oficina está permitido.
Esto, porque la jornada laboral es extenuante y agotadora, alcanzar el éxito en las grandes ciudades japonesas implica miles de horas de estudio y sacrificios, todo aunado a una cultura tradicional que les permite llevar estilos de vida humildes, apegados a la naturaleza y aún así ser una potencia tecnológica a nivel mundial.

Esa simbiosis entre lo viejo y lo nuevo los ha vuelto fascinantes para el resto del mundo y todos podríamos aprender mucho de las técnicas que ellos aplican en su vida.

Lo que para nosotros puede ser el inicio de un nuevo estilo de vida, para ellos a veces es tan regular que seguramente ni se dan cuenta de que hacen esas cosas.

Aprendamos de otras culturas para mejorar lo que no nos parece de nuestra vida diaria, claro, sin dejar atrás nuestra propia identidad.

Shinrin Yoku

El Shinrin Yoku, mejor conocido como “Baño de bosque” es una práctica que implica perderse en el bosque y realmente sentir la experiencia. No para entrar en pánico, sino para sentir la naturaleza en tu cuerpo. En esa práctica se aconseja mirar fijamente una planta durante unos minutos, tocar la corteza de los árboles, caminar descalzo para sentir la tierra y las hojas como parte de nuestro cuerpo así estar más cerca de la naturaleza.

El baño de bosque ha demostrado que afecta nuestro sistema nervioso y alivia el estrés y la depresión. También es sabido que ayuda en enfermedades como la hipertensión, diabetes e incluso la obesidad.

Minimalismo

Tokio y Nueva York son dos de las ciudades más costosas del mundo. Ambas tienen departamentos diminutos en los que la gente apenas puede sobrevivir, pero si entras a uno en Nueva York, encontrarás todo lo que esa persona puede tener, llenando cada pequeño y preciado metro cuadrado del departamento… Mientras que en muchos de los apartamentos de Tokio te sorprenderás con la extrema limpieza y la falta de objetos que los inquilinos tienen.

A pesar de que actualmente el minimalismo surgió de esa imposibilidad de tener muchas cosas en un pequeño espacio, la filosofía zen de oriente ayudó a que los japoneses implementaran como nadie esa técnica. Menos es más, y lo que tenemos termina por poseernos. Mucha gente japonesa se deshace de todo excepto lo esencial y aunque no viven un estilo de vida budista, hay quienes llegan al extremo de tener incluso menos de 100 objetos propios.

kaizen

Kaizen es un proceso de mejora continua que demuestra que todos, incluso los más desmotivados, pueden empezar cuando quieran. Esto aplica especialmente en estas fechas en que todos quieren cumplir sus propósitos de año nuevo, pero que después de unas semanas, sino es que antes, terminan por aplazar o abandonar ese propósito.

El método Kaizen dice que intentes hacer algo durante un minuto al día, así sea leer, correr, hacer abdominales o algo más, un minutos es suficiente para empezar. A partir de entonces incrementar el ritmo, correr todo lo que puedas por dos minutos, leer 10, hacer 5 minutos de abdominales y más. El método es ampliamente conocido en las teorías administrativas modernas y se usan en muchas empresas japonesas que se han convertido en multinacionales gracias a la aplicacion de este concepto, el ejemplo mas conocido es el de Toyota

5 Grandes afirmaciones que nos impiden ser felices

La publicidad y los valores actuales se encargan de recordarnos que somos únicos, especiales, que cada pequeña decisión que tomamos es parte de un rompecabezas que se convierte en el camino de nuestra vida, por lo que todo está conectado.
Aunque eso intenta decirnos que aprovechemos nuestra vida y busquemos sólo lo que nos hace felices, también nos obliga a vivir con la presión de hacer siempre lo que nos mueva adelante, transformándonos en personas ansiosas y a veces depresivas que creen que nunca alcanzarán esa felicidad total.

Durante nuestra vida nos mentimos para sentirnos bien con lo que tenemos, lo que somos y lo que nunca llegamos a hacer.
Sin embargo, a veces es buena un poco de autocrítica, incluso en los buenos sentidos, para recordar que no somos perfectos y no debemos buscar esa perfección, que si el destino existe, no es un camino que se recorre en línea recta, sino que hay muchos atajos y desvíos antes de llegar al punto final.

¿Cuáles son esas cosas que creemos y en verdad no son tan así?

Si tuviera “X” ahora sería feliz

Biológicamente estamos diseñados para buscar más y nunca estar realmente satisfechos. Así pasa toda nuestra vida, de pequeños creemos que es terminar la primaria o la secundaria y alejarnos de esas personas que nos molestan. Después es encontrar el trabajo que queremos, viajar tanto como soñamos, casarnos o tener hijos.

Creemos que hay un punto máximo de felicidad que llega de la mano de esos eventos, pero si así fuera, el resto de la vida sería una decepcionante ida en picada. Necesitamos dejar de creer que algo nos hará felices y simplemente buscar la felicidad mientras nuestras metas y objetivos cambian.

Si tuviera más tiempo haría lo que de verdad quiero

Mientras sigamos creyendo el mantra de “el tiempo es dinero”, no dejaremos de atormentarnos con la forma en que lo administramos. Tal vez vemos nuestro pasado y nos recriminamos por haber perdido tantos días de nuestra adolescencia sin hacer algo provechoso, pero tal vez ahora vemos que nuestro tiempo se va completamente en trabajar y que si tenemos un poco de tiempo libre, no lo invertimos en nuestras pasiones o en las personas que queremos, simplemente buscamos cómo generar más y más dinero.

 Si en realidad quieres hacer algo, lo haces y ya. No dejes que ilusiones y expectativas te impidan hacer lo que amas.

Necesito a alguien para ser feliz

La búsqueda eterna por el amor comienza desde antes de que lo sepamos, y aunque muchos quieren culpar a los cuentos y películas que amamos cuando somos pequeños, es mucho más complejo que eso. El sueño del príncipe azul o la idea de que necesitamos tener sexo para probar algo con nosotros y nuestros amigos es el primer paso en una serie de decepciones en las que el amor se disfraza de felicidad.

Claro que el amor te puede hacer feliz, pero no debemos creer que es la clave de la felicidad por más que nos lo digan. Tener una pareja ayuda muchísimo, pero mientras más entendamos que la felicidad debe surgir de uno mismo y no de la condición de estar con alguien más, las relaciones verdaderas mejorarán y la gente se hará menos daño.

Todo lo que me sucede es malo

Hay buenos y malos momentos en la vida. A veces podemos ser muy felices incluso cuando todo parece ir mal y otras veces la tristeza se apodera de nosotros cuando todo es perfecto. No debemos creer que nuestra vida es un completo desastre del que no hay escapatoria o que por fin tenemos la vida deseada que siempre quisimos.

Hay algo seguro en la vida y es el cambio, siempre estamos en constante movimiento y es mejor aceptarlo que negarlo. Si un día te sientes en el punto más bajo de tu vida, recuerda que es momentáneo y que las cosas cambiarán

Si digo o hago algo, los demás pensarán mal de mí

La triste realidad es que hay muchas personas que se dejan llevar exclusivamente por lo que otros dicen o esperan de ellos. Parece muy fácil negar eso, decir que nunca cambiarías tu vida por las expectativas de amigos o parejas, pero el poder de la familia en este sentido también es muy poderoso.

Hay gente que estudia algo por la presión de sus padres, que se queda con una pareja por lo que los demás esperan y que nunca se mueve de su ciudad por miedo a enojar a alguien más.

Debemos vivir de la mejor manera posible, fieles a nosotros mismos y sin miedo de fracasar, sólo así podremos entender que muchas veces lo que nos paraliza por años no es más que una nimiedad ante lo que realmente podemos alcanzar. Claro, nunca dejes de preocuparte por los demás, ayudar y apoyarte en ellos.

10 Cosas que te enseñaron mal en el colegio

Los profesores tienen una tarea muy importantes ya que enseñan a las futuras generaciones y marcan nuestro crecimiento. ¿Quién no recuerda a su profesor favorito del colegio?

Nos dan lecciones de vida y de enseñanza, el problema es que muchos de ellos nos han estado impartiendo información durante años que no es tan cierta como se creía. Hoy desmontamos los mayores mitos y errores que nos han hecho pensar que la realidad era de una forma completamente diferente a cómo es.

1- La oreja de Van Gogh

Es totalmente falso que Van Gogh se cortara su propia oreja después de una pelea con su amigo Paul Gaugin. Hay varias teorías sobre por qué lo hizo, la más creíble que durante la pelea Gaugin, dañó tanto su oreja y la dejó tan destrozada que el pintor se la cortó.

2- Diamantes

Los diamantes provienen del carbón, ¿verdad? Falso, los diamantes pueden obtenerse de varias formas pero ninguna de ellas incluye el carbón.

Los diamantes llevan en la tierra unos 4.600 millones de años mientras que el carbón no apareció hasta hace unos 100 millones de años, y tienen la más alta dureza y conductividad térmica de todos los materiales conocidos por el ser humano.

3- La Gran Muralla China

En el colegio nos han dicho más de una vez que es la única estructura construida por el hombre que puede verse desde el espacio. Sin embargo, la Gran Muralla es muy estrecha por lo que si se pudiera ver desde el espacio se verían todas las carreteras del mundo. Algo que los propios astronautas han desmentido.

4- Descubrimiento de América

A pesar de lo que has aprendido en el colegio, Cristobal Colón no descubrió América al completo, de hecho no puso ni un pie en Norte América. Colón llegó a centro América pero pasó la mayor parte de su tiempo en El Caribe. Por lo que sólo descubrió parte de esta zona.

5- Chicles

¿Cuántas veces te han dicho que si te tragas un chicle tardarás años en digerirlo? Es un mito ya que tu cuerpo lo expulsa al mismo tiempo que otro tipo de comida que hayas ingerido. La única diferencia es que no lo procesa ni se deshace.

6- Tu cerebro no se regenera

Las células de tu cerebro no se regeneran o eso te han contado porque en realidad sí lo hacen. Este proceso se llama neurogénesis y se produce a diario en nuestro cerebro. Por ejemplo, las personas mayores regeneran unas 700 células al día, la parte cierta es que conforme te haces mas viejo la regeneración es mas lenta.

7- Las pirámides

Los esclavos hebreos fueron forzados por los faraones para construir estas pirámides, o eso nos han contado. Lo cierto es que tras estudiar las pirámides detenidamente se ha concluido que los que construyeron las pirámides eran expertos trabajadores que llegaron desde todas las regiones de Egipto.

8- La pirámide de alimentos

La pirámide de los alimentos que nos enseñan en el colegio no es la que deberíamos hacer para llevar una dieta equilibrada. La mas recomendable es esta

9- Secciones en la lengua

Nos han contado que nuestra lengua usa diferentes sectores para identificar los sabores. Es un mito ya que nuestra lengua puede saborear todo tipo de matices como dulces, salados, etc, en todas sus partes.

10- Esclavos

Siempre se ha dicho que Abraham Lincoln estaba en contra de la esclavitud y aunque terminó con ella, no es exactamente como nos han contado.

Lo cierto es que en algunos de sus discursos tuvo comentarios racistas y más tarde determinó que las personas negras no podían ser jurados en un juicio.

Logran potenciar la memoria con un implante cerebral

Por primera vez, un grupo de científicos logró potenciar la memoria humana mediante el uso de un implante cerebral. Se trata del primer dispositivo en ser eficaz en mejorar la memoria del hombre. Este hallazgo podría tener importantes implicaciones para el tratamiento de enfermedades como el alzheimer o la demencia.

El dispositivo mejoró la memoria a corto plazo en aproximadamente un 15%, y la memoria de trabajo en un 25%​

El dispositivo fue diseñado por el investigador Dong Song, profesor de ingeniería biomédica en la Universidad de California, en Estados Unidos. Song y su equipo presentaron su hallazgo, denominado como “prótesis de memoria”, durante la reciente reunión de la Society for Neuroscience en Washington.

Para probar el dispositivo, el equipo reclutó a 20 voluntarios que tenían una serie de electrodos cerebrales implantados para el tratamiento de la epilepsia. Una vez implantado, el dispositivo podría recopilar datos sobre la actividad cerebral durante las pruebas diseñadas para estimular la memoria a corto plazo o la memoria de trabajo.

Posteriormente, los investigadores determinaron el patrón asociado con el rendimiento óptimo de la memoria y utilizaron los electrodos del dispositivo para estimular el cerebro siguiendo ese patrón durante las pruebas posteriores. Por ejemplo, el equipo usó el dispositivo para recopilar datos sobre patrones de actividad en el cerebro cuando las personas estaban aprendiendo. Cada voluntario realizó una prueba de memoria, en la que tuvieron que recordar qué formas se les habían mostrado entre 5 y 10 segundos antes.

Según los científicos, dicha estimulación mejoró la memoria a corto plazo en aproximadamente un 15%, y la memoria de trabajo en un 25%. Es más, cuando los investigadores estimularon el cerebro al azar, el rendimiento empeoró.

Estamos escribiendo el código neural para mejorar la función de la memoria. Esto nunca se ha hecho antes, es histórico”, explica Song y agrega que “el dispositivo proporciona pequeñas descargas eléctricas al hipocampo, una región del cerebro vital para el aprendizaje y la memoria. Al liberar ráfagas de electricidad en un patrón que imita los patrones normales y saludables de la actividad cerebral, se espera que el dispositivo ayude con trastornos que involucran problemas de memoria, como la demencia o la enfermedad del Alzheimer, e incluso se adapten a otras áreas del cerebro para estimular otros tipos de funciones del mismo.